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La clave está en los especialistas

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Por: Redacción

Foto por Pressfoto / Freepik

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Según datos del INEGI, ocho de cada 10 empresas mexicanas no llegarán a la segunda generación por problemas de diversa índole como falta de estructura, definición de límites y desorden en los roles.

Ricardo Fainsilber, socio fundador de Fainsilber Asesores para la Empresa Familiar, una firma de consultoría internacional especializada en negocios familiares con enfoque específico en dinámicas familiares e interpersonales, comentó que salvo algunas excepciones, los negocios familiares nacen de una manera relajada e informal por lo que su permanencia a largo plazo es difícil. 

“Inician con una idea y poco a poco se suman los miembros de la familia, así que no existe una estructura o plan de negocios y mientras que en México existe la cultura de buscar consultores en Estados Unidos contratan especialistas, por eso sus empresas son más longevas”.

Destacó que las familias empresarias mexicanas, a diferencia de las estadounidenses o europeas, que tienden al individualismo y que tienen una cultura colectivista, en México la familia es más importante que los intereses del negocio y que infinidad de personas ingresan al negocio familiar por apego a sus seres queridos sin importar si podrán desempeñar a cabalidad las tareas que le corresponden.

Mencionó que por lo general, las empresas tienen claros sus objetivos financieros, pero en el negocio familiar hay metas que no son económicas sino colectivas, y dichas metas determinan el funcionamiento del negocio.

El especialista explicó que la principal motivación de los fundadores de empresas familiares es el legado y desean que su empresa tenga éxito para que se convierta en una buena herencia, y esa razón es más importante que metas de otra índole.

“Eso está bien si las empresas están ordenadas, pero si no existe un plan de sucesión o los hijos no tienen la preparación, la capacidad o el interés, la empresa corre peligro”.

Con información de www.altonivel.com.mx
 

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